La ideología detrás del éxito en las grandes ventas de mall

Los centros comerciales –shopping center– son pequeñas ciudades ancladas en un organismo comercial homogéneo, diseñados para hacerte sentir confort, seguridad y, sobre todo, un espacio que coloca todo al alcance de todos (miglior rasoio elettrico).

El shopping center alberga en sus espacios tiendas para diversos targets económicos. Ofrecen servicios, recreación, ferias de comida. Alientan el consumo y propician la interacción social. Se ha considerado en épocas recientes que ha nacido una cultura ligada al comercio crónico.

Son un banco de opciones en una economía dinámica. Colocan un conjunto de bienes y servicios, de cualquier categoría, al alcance de la mano por costos mediados por un mercado. Distintos aspectos rescatan los conceptos del mall, uno de los preferidos por los consumidores: optimizar el tiempo, el cual es un valor agregado escaso en las actuales sociedades de consumo.

¿Cuál es la topografía en estos centros? Sus tiendas están diseñadas como especie de galerías. Largos pasillos acompañados de vitrinas de vidrios y aparadores, brillantes en su mayoría, son el espectáculo que hace una llamada de atención al consumo de los productos ofertados. Es la forma más gráfica de entender la expresión comprar con los ojos.

La ciencia a través de estos centros se esconde en lo que teóricos sociológicos han llamado “sociedad del consumo”. Son “especie de naves espaciales”, por cuanto es posible realizar en ellos todas las “actividades reproductivas de la vida: se come, se bebe, se descansa, se consumen símbolos y mercancías”.

Ciudades en miniatura

El shopping center en mall, sin desplazar el concepto macro de ciudad, son una proyección en miniatura de una ciudad con un eminente carácter de consumo. Son especies de burbujas que te abstraen de lo que sucede en las adyacencias, en el espacio exterior. Ofrecen espacios en desconexión con el entorno cotidiano. La cuestión detrás del mall se concentra en el aparataje de múltiples franquicias de venta que concentran un organismo mayor de venta según la sociedad de consumo moderna.

Los movimientos de producción y consumo dentro de una ciudad comercial son erráticos. No hay puntos en conexión, puedes pasar una y otra vez por una misma tienda. Puedes darte el lujo de perderte y encontrar algo novedoso. Son ficciones de laberintos, cuya finalidad es cautivarte. Oasis económico en medio de la ciudad. Son una respuesta material a la demanda en el dilema comprador-objeto.

Invitación a un sistema dinámico de compras

Los centros comerciales se han convertido en la nueva cultura de espacios urbanos de interacción social. La plaza pública, el espacio abierto en el cual confluían diversidades de representaciones sociales (así como ocurría en la práctica democrática griega), ha cedido su espacio al confort que representa el mercado de masas.

La familia se plantea un día en el centro comercial para desconectarse de lo cotidiano en un acto paralelo de compras y mercado. Son la convergencia de la vida urbana en un espacio apacible de adquisición de productos (scegli le migliori tagliacapelli).

El mall, en el concepto el shopping, representa las bondades de los espacios abiertos, bajo la cúpula de cristal de un espacio cerrado, con valores agregados que implican comodidad, recreación, seguridad y el consumo en sí mismo.